¿Experiencia paranormal o ilusión perceptiva?


¿Podemos tocar o ver todo lo que existe? ¿Acaso hay un mundo que es inaccesible para nuestros sentidos? Son cuestiones que llevamos siglos preguntándonos, pero lo único que sabemos con certeza es que nuestros sentidos no son infalibles. Las alucinaciones, los delirios o los fallos en la memoria pueden ser interpretados de muchas formas, mientras que para algunos puede ser un signo de patología o indeseabilidad, otros lo envuelven en auras de misterio, con un significado visionario, a veces hasta divino.


La mayoría de los estudios que se hacen en este ámbito están repletos de errores metodológicos y son imposibles de replicar. Sin embargo, las noticias sobre esta clase de fenómenos tan llamativos son muy bien recibidas por el público y suelen dejar un gran rastro difícil de borrar, como ocurre con muchas noticias sensacionalistas.

Las pruebas que encontramos sobre existencia de fantasmas, extraterrestres o seres fantásticos suelen provenir de testimonios de personas que afirman haberlos visto. Muchos creen poseer información extraordinaria o procedente de personas fallecidas, que supuestamente nunca habrían podido saber, de no haber sido por haber presenciado.

La primera razón por la que un simple testimonio no es prueba de nada, es porque podría ser mentira. Hay muchas personas que se ganan la vida escribiendo libros, con programas de televisión o radio, o simplemente consiguen parecer más interesantes o pertenecer a alguna clase de grupo social debido a su relación con el mundo paranormal. Por otro lado, sabemos de sobra que nadie es completamente objetivo al describir sus experiencias, y menos cuando se trata de un episodio que tiene que ver con su historia personal, como, por ejemplo, al hablar sobre un familiar fallecido, un accidente vivido, etc.

Comentarios

Publicar un comentario